La llegada en el siglo XVI de la patata y el maíz propiciaron el declive de la castaña como alimento humano y por tanto la extensión ocupada por este árbol.
Por otra parte, enfermedades como la tinta y posteriormente el chancro han mermado su extensión a nivel mundial.
Aunque actualmente esta frondosa sigue ocupando su propio papel en la industria alimentaria, donde realmente reside su valor es en la gran calidad de su madera.
En este capítulo nos adentramos en los castañares españoles y conocemos su problemática y también su aportación a la economía del sigo XXI.











